Nuestros consejos, Recetas

Tipos de pan para jamón ibérico y embutidos

El acompañamiento número uno de la loncha de jamón ibérico es el pico. Se trata de una combinación exquisita debido a la suavidad de las lonchas y el toque crujiente del pico en sí. Una variante interesante también es el grissini italiano, que es más largo y suave que los picos de viena españoles.

Otros pan recomendado para tomar el jamón ibérico pueden ser la baguette francesa, muy crujiente por fuera y tierna por dentro. Lo recomendamos sobre todo en el caso de bocadillos.

Las hogazas de pueblo son menos suaves que las baguettes, lo que las hace perfectas para hacer tostas grandes de jamón ibérico. Éstas pueden acompañarse incluso con un poco de aceite de oliva e incluso tomate natural. Una mezcla perfecta tanto para tapear como para desayunar.

¿Has probado alguna vez el jamón ibérico con pan de cristal? Este tipo de pan posee una corteza muy delgada, muy crujiente y su miga es súper ligera.

Por último, el pan de mollete es una opción muy interesante para el jamón ibérico. El secreto está en tostarlos enteros por ambos lados hasta que su corteza resulta dorada y crujiente. En ese momento hay que abrirlos e introducir el relleno, mantequilla, jamón, etc.


¡Manos a la obra!

Receta fácil de pan casero
Es perfecto para acompañar embutidos, fácil y rápido de hacer, con un delicado y delicioso sabor a aceite.

Ingredientes (sale 1 pan grande, para 4 personas aprox.)

– 1/2 kg de harina de fuerza
– 25 gramos de levadura fresca
– 200 ml de agua
– Aceite de oliva
– Sal gorda
– 1 pizca de sal fina

1) Disolvemos la levadura en un cuenco con agua tibia.
Añadimos harina, y haciendo un pequeño huequito, ponemos una pizca de sal.

2) Amasamos hasta que nos quede una masa blanda y compacta, que no se pegue a las manos (en este caso, agregar una pizca más de harina).

3) Con la ayuda de una cuchilla, le hacemos unos cortes en forma de cruz y la dejamos reposar en un bol, hasta que duplique su volumen. Es recomendable poner el bol en un lugar sin corrientes de aire.
Pasado el tiempo de levado, comprobaremos que la cruz que hicimos sobre la masa, apenas es visible.

4) Amasamos de nuevo la masa sobre una superficie enharinada, para desgasificar.

5) Untamos generosamente con aceite de oliva, una fuente de horno o un molde y colocamos la masa. Hacemos unos agujeros, con la parte trasera de una cuchara por toda la superficie de la masa.
Rociamos la superficie con aceite de oliva y espolvoreamos con sal gorda.

6) Metemos al horno precalentado a 220º durante aproximadamente 20 minutos, o hasta que el pan se muestre dorado.

7) Retiramos, y dejamos templar para tomarlo con embutidos.

Entradas relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *